No es un virus, es un update gratis

Compraste un producto y ahora tienes un ¡Upgrade Gratis! En este segmento se habla sobre el cambio en el modelo de negocio y relación con el cliente que se ha implantado unilateralmente con el update a W10. Se ofrecen además alternativas para los que no quieran pasar a ser cliente de servicios mensuales de Microsoft y deseen mayor libertad y control sobre los software de productividad y sus documentos.

Este artículo es el texto de base para el segmento de TecnoSalud que salió al aire el 25 de mayo de 2016 en Tu Salud Financiera por TiVA TV. El texto provee más detalles que durante el programa en vivo a veces se escapan. Incluimos además el video del segmento que fue transmitido en vivo.

Ya lo hemos dicho antes: cuando el servicio es gratis, el producto eres tú. Esa es la lección que hoy volvemos a ilustrar. En los pasados días ha causado revuelo el upgrade más reciente de Windows. Varios medios describen el mecanismo por el cual llega el nuevo upgrade a Windows 10 como un truco sucio. Veamos porqué y qué opciones tenemos.

Empecemos porque esta actualización no es como las demás. La empresa ha estado tan empeñada en saturar el mercado con su nueva versión que la han estado dando gratis y los anuncios para invitar a bajar la actualización han ido progresivamente sonando cada vez más desesperados y más subversivos, emulando las estrategias de un virus cibernético. Y esto no lo digo yo, sino su fan público, Brad Chacos, editor de la revista PC World.

Recuenta Chacos que el tono de Microsoft cambió con esta actualización. En diciembre del 2015, la empresa sugería “actualiza ahora” o “baja el programa, y actualiza después”. La oferta era un amenazante “sí o sí”. Esto fue seguido por anuncios que recordaban que la actualización era una oferta a la cual no te podías negar. Aunque el cliente tenía la opción de pinchar la “x” y cerrar el anuncio, en mayo del 2016, la estrategia cruzó la raya de amenaza a atropello.

 

¿Cuál es el truco?

Seguro que todos en algún momento hemos tenido una ventana que emerge repentinamente y nos dice “cuidado, haz esto, haz lo otro” y nosotros tenemos como opción hacerlo o no. Si no queremos seguir el consejo, cerramos la ventana y seguimos andando. Pero en este caso, tal como si fuera un malware o virus, el diseñador de este anuncio de Windows 10 se aprovechó del hábito del usuario de cerrar ventanas pinchando la “x” en la esquina superior. Porque al pinchar para cerrar, en efecto habrás autorizado la actualización de tu sistema operativo a Windows 10.

 

¿Dónde tenemos que pinchar para decir que no? En la letra pequeña debajo de la fecha dentro del encasillado que lee Realizar la Actualización y la fecha hay una escueta linea que lee: “Haz click ‘aquí para cambiar o cancelar la actualización. “ La gran ironía es que la empresa que educó a toda una población a utilizar ventanas para acceder a programas e instrucciones, hoy recurre a engañar y confundir a sus clientes para asegurar que masifica esta actualización.

Luego de que las críticas virulentas dieran la vuelta al ciberespacio, Microsoft se disculpó y adelantó que en su próxima estrategia volverán a respetar la “x” para cerrar la ventana. Y ustedes se preguntarán, ¿porqué tanta urgencia? ¿porqué quizás esta actualización no es como las demás?

 

Para dar con esta respuesta, tenemos que remontar un poco las noticias y analizar las amenazas o dolores de cabeza de Microsoft.

  1. Históricamente Microsoft se ha quejado de la piratería de sus software. Las estrategias para asegurar que la empresa identificaba software pirateado y que penalizaban a los infractores han sido múltiples con resultados mixtos. 
  2. Con la entrada de Google.docs y iCloud, la nueva generación se mostró ávida de trabajar y compartir documentos utilizando servicios gratis y colaborativos, accesibles desde cualquier lugar y aparato.
  3. La inteligencia de negocios y potencial de mercadeo que los servicios gratuitos de la competencia proveían ponía en clara desventaja a Microsoft, aunque su software de productividad fuera la principal herramienta de trabajo en las "desktops."

 

El proceso de informar al consumidor cómo ha cambiado su relación con el proveedor del software (ahora servicio) ha sido lenta e ineficiente. A principios de mayo se reportó que con la actualización de Windows 10, las versiones individuales y las versiones de Windows Pro perderían la capacidad de bloquear o limitar el acceso al Windows App Store. Esa configuración era posible antes con Windows Pro, la versión del software que compran la mayoría de las empresas pequeñas y medianas. El atractivo de bloquear la tienda es que se elimina la tentación para que cada usuario en una red decida bajar aplicaciones cómo y cuándo quiera. Aquellos que se preocupan por eliminar tentaciones y distracciones a sus empleados lamentaron la pérdida de esa utilidad y se quedaron pensando pero ¿porqué si yo compré un producto de momento me encuentro con menos control?

 

Ahora si quieres esa utilidad tienes que comprar la versión de Windows Enterprise, la versión de Windows para empresas con redes informáticas más complicadas que necesitan más controles que puedan obligarlo a pagar más por su tecnología.

No ha sido evidente para muchos que ahora "tu software" o  "el servicio" establece  una mayor transaprencia que le informa por medio de los atributos de Cortana todo lo que utilizas y por cuánto tiempo y cómo. A principios de enero, BBC reportó que en un blog de un alto ejecutivo de MS se hablaba de las virtudes de Windows 10 y su éxito. El éxito de su producto lo pueden documentar ahora porque más allá de saber las ventas y de los registros de licencias, cuando corres Windows 10 el sistema operativo automáticamente está reportando a MS lo que haces:

 

  • 44.5 billones de minutos por usuarios de Microsoft Edge, el "browser" para aparatos corriendo Windows 10;

  • 2.4 billones de preguntas hechas a Cortana, la asistente virtual en de Microsoft;

  • 30% más búsquedas por Bing que en sistemas operativos previos;

  • 82 billones de fotos vistas con al aplicación de Photos, y

  • Más de 4 billones de horas jugando juegos de PC.

Cuando compras un maletín, no esperas levantarte un día y ver que ahora tienes una cartera.

 

La naturaleza de la compra ha cambiado y no nos hemos dado cuenta. Con Windows 10, ahora lo que tienes es un permiso para usar el servicio de portero de Microsft. Ellos te aguantan los documentos, ellos te aguantan tus aplicaciones, ellos te almacenan lo tuyo, manejan tus llamadas porque tienen a Skype, y se enteran hasta cuando te levantas a media noche a trabajar.

Antes leíamos las utilidades y composición de un producto de tecnología, y eso era lo que comprábamos. El uso que le dábamos estaba en nuestras manos. Pero cuando compras un producto el producto de Microsoft, ya no es como antes: has entrado en una relación de servicio con Microsoft en la que la empresa tiene todo derecho a cambiar cuando ella quiera y como ella quiera.

 

¿Qué opciones tenemos podemos utilizar software libre, independiente de marcas y empresas con intereses monopolísticos que te ven como presa? En Altamente, nosotros hemos trabajado toda la vida con Linux y programas de software libre, como Libre Office, Firefox, GIMP, y muchos más utilizados por gobiernos, universidades, empresas grandes y pequeñas alrededor del mundo.

Por lo demás si ustedes han escogido casarse con Microsoft, y con los modelos parecidos de Google o Mac, ese es el nuevo mundo en el que vivimos, donde poco a poco pagamos por no ser dueños de nada, y recibimos servicios "gratis" a cambio de nosotros ser el producto que nutre su mercadeo de nuestra información personal.

 

Blog: